Rosamaria Roffiel

Rosa María Roffiel Franco

Nació junto al mar en el puerto de Veracruz el 30 de agosto de 1945. Además de múltiples artículos y entrevistas periodísticas, es autora de los siguientes libros: Irán, la religión en la revolución (1981, co-autora), ¡Ay Nicaragua Nicaragüita! (México 1986, Italia 1989), Corramos libres ahora (poemario, 1986, 1994, 2008, 2019), Amora (novela, México 1989, 1999, 2000; España 1997), El para siempre dura una noche (México 1999, 2001) y En el fondo del mar no sólo hay peces (México 2010).

Actualmente trabaja en una nueva novela y en otros proyectos. Además, imparte cursos y talleres sobre temas de crecimiento espiritual basados en las enseñanzas de Eckankar, una antigua sabiduría para hoy.

Es tía de tiempo completo y una enamorada absoluta de la vida.

Integrante del Consejo Editorial de LeSVOZ, AC, desde 1998.

Rosamaría Roffiel y «El para siempre dura una noche».
Entrevista por Mariana Pérez Ocaña
Publicada por primera vez en LeSVOZ No. 11, Junio-Julio 1999. Págs. 17-19. México.

Quien haya leído el libro «Amora» de Rosamaría Roffiel, sin duda habrá encontrado en él una novela rica en descripciones, con una narrativa simple, sin grandes pretensiones que, cómo bien lo ha expresado Norma Mogrovejo, por su sencillez, se hizo cercana a las mujeres lesbianas que se encontraron reflejadas en la historia.
Amora de 1989, es el gran clásico lésbico de la literatura lesbiana en México, el cual es casi en su totalidad autobiográfico y la primer novela de Rosamaría. Aunque este no fue su primer libro; anteriores son Corramos Libres Ahora (1986) y ¡Ay Nicaragua, Nicaragüita! (1987) –el primero un libro de poemas y el segundo un libro periodístico sobre la guerra en Nicaragua–.
Rosamaría Roffiel fue también integrante del consejo editorial de la revista FEM, y se encuentran textos lésbicos de ella en el libro 10 años de periodismo feminista, compilado por la misma revista. Recientemente la editorial feminista española «Horas y horas casa editorial», en su serie «La llave la tengo yo», reeditó Amora, libro que ha estado agotado por muchos años, ya que la editorial Planeta poseedora de la primer edición del libro, lo mantuvo embodegado. En 1998 recibió un merecido homenaje a su trayectoria por parte de varios grupos lésbicos en nuestro país quienes le dedicaron las 3as Jornadas Lésbico Feministas.
En 1999 se ha editado «El para siempre dura una noche», un libro de cuentos en su mayoría lésbicos, que por fin ve la luz gracias a la edición de «Hoja Casa Editorial», en su colección «Sentido Contrario» que también ha anunciado la reedición de Amora en México.
Precisamente para saber más de este nuevo libro nos acercamos a Rosamaría quien, como siempre gentil, aceptó conceder una entrevista para LeS VOZ.
Rosamaría nació en Veracruz el 30 de agosto de 1945, y como lo relata en Amora un poco antes de cumplir los cinco años, a su papá, que era periodista, le ofrecieron un trabajo en la CD. de México, desde entonces vive en el D. F. y reconoce que no podría vivir en otro lado; fue periodista durante veinte años, hizo cine comercial extranjero; actualmente es traductora y correctora de estilo además de dar talleres sobre crecimiento interior.
LeSVOZ: ¿Por qué te defines como autodidacta?
Rosamaría: Soy autodidacta, como lo relaté en Amora, porque cuando terminé la secundaria pensé que iba a estudiar una carrera, pero mi mamá era viuda y muy joven, además tenía dos hermanos pequeños, me dijo que, como yo era la mayor tenía que estudiar una carrera corta y ayudar a mantener a mis hermanos. Así que estudié para secretaria. Y entré a trabajar en el periódico Excélsior como secretaria. Como se dieron cuenta que sabía redactar muy bien, me trasladaron al departamento de recepción y envío de cables. Así me empecé a formar como periodista, allí estuve once años.
LeSVOZ: ¿Cómo empezaste tu camino en el feminismo?
Rosamaría: Cuando me salí del Excélsior y en el período anterior a entrar en la revista Proceso, hice de todo, en el año 1977 me mandaron a cubrir el Simposium sobre Investigación de la Mujer, ahí por esas cosas de la vida (tú sabes que no hay casualidades) me tocó cubrir la sección de las feministas y cuando estaba sentada oyéndolas hablar, me di cuenta que yo era feminista. Todo mi enfoque de la vida, lo que yo anhelaba estaba mucho más de acuerdo con la teoría feminista que con otra cosa que yo hubiera conocido durante mi vida, de hecho mis mejores amigas son de ese período hasta la actualidad.
LeSVOZ: ¿Cómo fue que comenzaste a escribir y publicar libros?
Rosamaría: Empecé a escribir poesía porque me empezó a salir, en el verano de 1981, creo, leí a Simone de Beauvior y ahí algo interiormente me dijo que yo podía ser escritora, al principio sí fue un susto tremendo porque se me hizo algo muy serio, me peleé con la idea, me resistí, hasta que me fui a vivir a Nicaragua en 1979 u 80; tenía un diario y cuando se lo di a leer a algunos amigos me dijeron que era un material muy bueno para hacer un libro, así fue como escribí «Ay Nicaragua, Nicaragüita». Después cuando acepté que podía ser escritora me dije que todo lo que saliera de mi pluma tenía que ser para las mujeres, una literatura abiertamente feminista.
LeSVOZ: ¿Cómo es que deciste escribir desde tu ser lesbiana?
Rosamaría: Yo descubrí mi lesbianismo ya entrados mis veinte años, no me considero nada más lesbiana, ser lesbiana es una parte más de mí pero no lo es todo. Claro que es una parte importantísima de mi vida pero no determina mi existencia. Y yo siento que mi lucha más fuerte dentro del movimiento lésbico ha sido a través de mi escritura, siento servir más a la causa con lo que escribo, que si me voy a parar en una marcha.
LeSVOZ: ¿Cuál fue tu intensión y quú resultados esperabas cuando escribiste Amora?
Rosamaría: Creo, y esa era mi intensión, que para mí lo más importante era mostrarle a la gente que se puede ser lesbiana desde la dignidad y el amor a la vida. Amora fue para que la gente echara un vistazo a los mundos del feminismo y de las lesbianas, ya que los tienen muy satanizados, y se dieran cuenta que somos chavas encantadoras, sanas con una gran dignidad, con un ligado código de ética, que no somos como los machos que nos queremos llevar a la cama a cuanta mujer se nos pone enfrente, con una sensibilidad especial.
LeSVOZ: Platícanos sobre tu nuevo libro…
Rosamaría: El libro «El para siempre dura una noche» tiene voces más diversas, todos son relatos verídicos, no son precisamente autobiográficos, pero sí son de personas cercanas a mí, y casi todos(as) las y los personajes(as) son seres marginados: un enfermo de SIDA, una guerrillera urbana argentina, una asilada política, varias lesbianas, son seres que la sociedad margina, condena, juzga. Lo que yo intento con este libro es darles una voz desde otro lugar, mostrar que detrás de esas historias hay seres humanos(as), en evolución y perfecto crecimiento interior, y que antes de juzgar a la ligera, que la gente piense y se dé cuenta que hay muchas salidas, que no somos lo que nos pasa, sino lo que hacemos con aquello que nos pasa.
LeSVOZ: Cuéntanos la historia de «El para siempre dura una noche».
Rosamaría: Este nuevo libro reúne relatos desde 1982 y en realidad estuvo terminado desde junio de 1994, pero debido a la crisis editorial estuvo detenido en un par de editoriales, situación que me permitió agregar el cuento La Primera Revelación, que ganó el primer lugar en la Convocatoria de Cuento Lésbico organizada por Coyolxahuqui Articulada. Finalmente, Hoja Casa Editorial se mostró muy interesada en esta antología y decidió publicarla.
LeSVOZ: ¿Por qué tardaste tanto tiempo en volver a publicar?
Rosamaría: No he producido más libros porque finalmente me tengo que ganar la vida, tengo dos trabajos, además me gusta mucho estar cerca de mi familia.
LeSVOZ: dinos ¿qué esperas con este nuevo libro?
Rosamaría: Con este libro espero los mismos resultados que con Amora, ya que me he encontrado a muchas mujeres que me han dicho que gracias a Amora aceptaron su lesbianismo, que aceptaron a sus hijas lesbianas, etcétera, pero en realidad… no sé qué vaya a pasar.
LeS VOZ: ¿Qué planes tienes a futuro?
Rosamaría: A futuro quiero escribir una novela sobre el abuso sexual que yo sufrí, y también tengo un guión de cine lésbico que estoy retrabajando porque hay posibilidades que lo filmen, se llama «Una mujer inconveniente».
LeS VOZ: ¿Qué recomendación final le das a nuestras lectoras que también desean escribir y se están descubriendo como lesbianas?
Rosamaría: Yo les digo a las mujeres lesbianas que quieren escribir, que lo hagan; que den rienda suelta a sus sentimientos y escriban. Hay talleres literarios estupendos. Y para las mujeres que están empezando a descubrir su sexualidad que, en efecto, la sexualidad se descubre, no la decides. Y que si descubres tu preferencia sexual, la aceptes con todo el amor del mundo porque será lo que te llenará el corazón y te convertirá en una persona plena. Si te la vives luchando contra tu propia naturaleza la pasas muy mal, que no se dejen llenar de culpa, porque a esta vida venimos a ser auténticas y ser cada vez mejores, y para tener la capacidad de amar, amar la vida y para ello, hay que empezar por nosotras mismas.

Poema de Rosamaría Roffiel.
PROMESA
Para ti Terciopela

En una tarde cualquiera
en el momento preciso
saldré al encuentro de tu boca
me llenaré de sol en el verano de tu vientre
besaré con la palma de mi mano
el pico de tus pechos-paloma
te regalaré un caracol entero
para depositarlo entre tus muslos,
floridos por un deseo a punto de ser
descubierto
tras un amor de esencias
frente al mar.

 

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